|
|
Notas de interes
7 puntos clave para elegir un curso
Estudiar un curso de inglés en el exterior es un salto en todo sentido. Además de avanzar en el nivel, a la vuelta se potencian las ganas de seguir estudiando y ya miramos las cosas desde otra perspectiva.
Cursos hay de todo tipo, los más comunes son los cursos de inglés intensivos y los regulares. Pero la lista continúa y los temas a considerar son en extremo variados. A continuación, preparamos una serie de ítems a tener en cuenta de acuerdo a los objetivos de cada interesado.
1- El objetivo
El motivo principal del despegue es seguramente la necesidad de saber o perfeccionar el inglés in situ. En algunos casos, se ha intentado tomar un curso en la Argentina sin resultado o con progresos muy lentos. Ahora la decisión es firme, "es el momento de superar la barrera". Para eso se necesita elegir un curso a medida, que satisfaga cada necesidad. En todos los casos, es conveniente tener un previo conocimiento del idioma. Tenga en cuenta, que los cursos son diseñados para extranjeros, con una modalidad no tradicional de enseñanza, muy ágiles, dinámicos, con posibilidad de elegir orientaciones especiales - si cuentan con nivel intermedio o avanzado- en Business, TOEFL Preparation, Cine, Advanced Communication, Advanced Grammar, Conversación y debate sobre temas de actualidad, entre otras opciones.
2- La institución
Es importante tener en cuenta la seriedad y trayectoria de la organización en el exterior. No siempre las universidades más conocidas que tienen un "Extension Department" de inglés para extranjeros, poseen un buen programa de idioma, por más que la universidad sea excelente en Business u otra área. En este sentido, es de gran ayuda escuchar a otras personas que ya hayan vivido la experiencia en esa institución.
3- El nivel
Es recomendable tener un nivel intermedio de conversación antes de efectuar la inscripción para evitar el cansancio natural que implica estar en total inmersión. De todas maneras, el shock cultural se produce sea cual fuere el nivel del alumno pero con mayor o menor intensidad de acuerdo al nivel idiomático.
4- Los destinos
En este punto hay muchas cosas a tener en cuenta, no sólo es elegir a qué continente y a qué tipo de ciudad me gustaría ir, sino también hay que pensar en el porcentaje de hispano-parlantes y las opciones que ofrece dicho destino en actividades extracurriculares. Por ejemplo, si te gusta la aventura, el verano, el deporte, los animales y el verde, tus mejores opciones son Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica. Por otro lado, si te interesa tener a tres horas París o Brujas y te dejás llevar por los grandes museos, Gran Bretaña es el mejor lugar, sin descartar sus vecinas Escocia e Irlanda. Y si te deduce el mundo de los negocios y esos rascacielos interminables nada mejor que una estadía en la Gran Manzana.
Más allá de los gustos turísticos, algunos asesores educativos afirman que el inglés es el mismo en cualquiera de los países, ya que en el ambiente académico se enseña Standard English. Otros asesores, quizás más puristas del idioma, argumentan que si bien existe una enseñanza estandarizada, varía ligeramente en el acento y las expresiones de cada país.
En términos generales, el argentino todavía es bastante tradicional a la hora de elegir el lugar donde estudiar, los destinos ganadores por supuesto son Estados Unidos y Gran Bretaña. Sólo los más jóvenes se lanzan lentamente a otros desafíos como Australia y Sudáfrica.
5- La duración
La duración y la carga horaria del curso dependen del objetivo del alumno. En general, un curso debe ser de un mes como mínimo para lograr resultados progresivos. Muchos alumnos piensan que van a obtener un nivel avanzado en 15 días o en un mes. Lamentablemente esto no es posible. Cada persona tiene un ritmo de aprendizaje y un tiempo de adaptación diferente. Se calcula que se puede realizar un nivel por mes siempre y cuando el alumno haga el esfuerzo por comunicarse en inglés y realice las tareas asignadas fuera del horario de clases.
6- El calendario
Los candidatos prefieren estudiar durante los meses de diciembre a marzo y en forma intensiva, inclusive algunos combinan clases individuales con clases grupales. En cuanto a la época del año, si se puede evitar enero o julio, mucho mejor. El otoño y la primavera, son las estaciones más propicias para realizar el viaje, con menores costos en pasajes y estadía. Además, también es inferior la cantidad de alumnos en los cursos.
7- La edad
Existen cursos para todas las edades. Para los adolescentes, todos los cursos son buenos si se elige una buena institución. En cambio, los adultos tienen más variables en qué pensar: no tienen demasiado tiempo. Ellos más que nadie deben seleccionar un curso justo a la medida de sus necesidades. Dependiendo de la actividad que desarrollen en su trabajo y del nivel de conocimientos, pueden aprovechar un curso con especialidad en la rama de su interés.
Fuente: Becas & Empleos
|